Estado del proyecto de Psicología Solidaria

Psicología Solidaria nace en julio de 2012 y toma cuerpo en abril de 2013, fruto de la iniciativa de un grupo de profesionales, para intentar desarrollar un proyecto transformador, eminentemente social, que valiéndose de la atención psicológica y la acción ciudadana como herramientas, luchase en favor de la defensa del procomún por fuera del discurso y las prácticas imperantes del capitalismo que generan la destrucción del lazo social.

Los motivos que nos empujaron a ello fueron los efectos de desubjetivación generados por la “crisis” (estafa), con sus efectos de precarización de las condiciones de vida existentes (pobreza, desempleo, precariedad, pérdida de derechos en vivienda, sanidad, cultura, educación, servicios sociales, inmigración, etc), la generación masiva de excluidos del sistema y los graves efectos sobre la salud mental que los mencionados efectos están produciendo y que observamos a diario.cropped-psicosol.jpg

Dejar claro que es un proyecto eminentemente social que denuncia el malestar de las personas y lucha contra el deterioro de los servicios públicos de salud, visibilizando alternativas sociales posibles. Con este proyecto se pretende subvertir el escepticismo, la desmovilización y la alienación en lo político desde la reivindicación afirmativa de las diferencias (que no su exaltación), las singularidades y la expresión de nuevas subjetividades, pues entendemos que cualquier emancipación, sea política o subjetiva, pasa por la posibilidad de hacer oír algo verdadero en el lazo social.

El trabajo que realizamos consiste en ofrecer atención psicológica a cambio de la devolución del mismo tiempo recibido en terapia en diferentes iniciativas sociales y necesidades barriales y comunitarias a través de la Bolsa del Tiempo (B.T). Esta, junto a la Asamblea, constituyen los ejes centrales y presumiblemente con mayores efectos terapéuticos.

Entre los diferentes servicios que presta el proyecto, se encuentran la atención psicológica individual, la grupal a través del Grupo de Parados (antes en la Tabacalera y actualmente en Manoteras) y el Acompañamiento Terapéutico.

Los ejes que nos recorren son: lo colectivo, la horizontalidad, la transparencia, la autogestión y la solidaridad. Por lo mismo, durante el último año y fruto de un ejercicio constante de repensar si hacemos eso que decimos que hacemos, el proyecto ha experimentado un giro hacia lo grupal. Esto ha supuesto que se “desdibuje” la diferencia entre “pacientes” y terapeutas, ya que no hay pacientes, sino participantes, puesto que si hablásemos de pacientes tendríamos quizá que asumir que todos somos pacientes, que todos estamos atravesados por este malestar. No entendemos lo que sucede como “trastornos psicológicos”, puesto que esto tiende a patologizar y medicalizar la experiencia humana y universal del sufrimiento. Preferimos hablar de personas agobiadas, angustiadas, desesperadas por las circunstancias en que se encuentran.

Situación actual de Psicología Solidaria

Se ha a2014-06-07 18.13.16unado lo que antiguamente era la “Asamblea Motor” y la “Asamblea de Participantes”, pasando a constituirse como “Asamblea de Psicología Solidaria”. En esta hay distintas comisiones, entre otras una de gestión y otra clínica. Esta última con el fin de salvaguardar el tratamiento de información privada de lxs participantes y de los aspectos puramente clínicos.

Está aumentando la participación en las diferentes propuestas de la propia Asamblea de Psicología Solidaria (creación, gestión y realización de la “Jornada de Puertas Abiertas del día 16 de abril; propuesta de nombre de calles para el Ayuntamiento; voluntarixs para participar en el “Grupo de Información-Acogida; construcción y envío del “Kit de Bienvenida”; “Cuestionario de la Bolsa del Tiempo”; creación de la página web; taller de teatro; acciones contra la Ley Mordaza; participación en las Mareas y la PAH, etc.) y en el CSA La Tabacalera (Comisiones, turnos de puerta…).

Está mejorando el proceso de entrada al proyecto (fomentando lo colectivo): Grupo de Información-Acogida → Evaluación → Creación de un grupo de soporte (a propuesta de los participantes) hasta la → Asignación de terapeuta y/o acompañante terapéutico → entrada en el proyecto y en la “Asamblea de Psicología Solidaria” con todo lo que conlleva.

Está mejorando el proceso de devolución de horas: se ha realizado una encuesta online entre lxs participantes y se está recogiendo también la información por parte de lxs terapeutas.

Estos cambios responden a que desde Psicología Solidaria entendemos que no podemos caer en el corporativismo y su autocomplacencia, por muy autoproclamado como subversivo que se autodefina un discurso, si este termina siendo una suerte de cosmovisión dogmática que pretende dar respuestas en lugar de abrir interrogantes o que tiende al relativismo pesimista encerrado sobre sí mismo por no dejarse contagiar de otros saberes y otras prácticas.

De una u otra manera estamos llamados a mojarnos, a poner también la piel en esa difícil posición, en ese filo de la navaja que va de la práctica psicoanalítica en la comodidad de los despachos, al activismo político en las calles. Entendidas estas dos prácticas como dos vías posibles de emancipación, donde el analista puede tomar partido en el espacio de las prácticas y luchas sociales señalando los atrapamientos de cada analizado y de la comunidad a la que él también pertenece.

No podemos confundir la neutralidad en psicoanálisis, con la neutralidad del psicoanálisis en lo social.

Esa pretendida emancipación del sujeto no puede ser sino mediante la posibilidad de aunar voluntades diversas de cambio, a través de reivindicaciones comunes nacidas de decisiones subjetivas conscientes, fruto de un cambio de posición subjetiva. Actos subjetivos que no podrán ser nunca sin los otros, por fuera del lazo social, sino que serán grupales, colectivos, enlazados. Se trata de producir un pasaje de la alienación a la separación, de propiciar que tomen voz los sin voz, para que desde la queja y la demanda, fruto de una carencia, se tome partido por el deseo, y lo que en este habla como verdad, materializándose en actos creadores.

Como ejemplo, baste el proceso colectivo, reflexivo, deliberativo y creativo que a través de la Asamblea de Psicología Solidaria ha dado como fruto esta Jornada de Puertas Abiertas, donde cada unx ha participado desde sus saberes, sin límites impuestos por el propio colectivo, pudiendo devenir más autónomxs y logrando a su vez que el proyecto pueda seguir vivo.

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